Las Propiedades de las Vitaminas

Como ya hemos visto, todas las vitaminas son diferentes y cada una interviene en un proceso distinto, siendo beneficiosas por diferentes motivos.

1. Vitamina A:

Esta vitamina que también recibe el nombre de retinol interviene en varios sistemas del organismo, como por ejemplo en la formación y conservación de los huesos, de los dientes o de la piel.

Además, tiene una importantísima función sobre la vista, ya que la vitamina A resulta necesaria para la formación de los pigmentos de la retina, que son los que nos permiten ver cuando hay poca luz.

También tiene relevancia sobre el sistema inmunitario y la reproducción.

 

2. Vitamina B:

Dentro de este grupo, encontramos una serie de vitaminas que resultan imprescindibles para la vida:

Vitamina B1: Recibe el nombre de tiamina. Es imprescindible para que el metabolismo de los hidratos de carbono pueda llevarse a cabo. Además contribuye a que el impulso nervioso entre las neuronas se realice adecuadamente.

 

Vitamina B2: También conocida como rivoflavina. Resulta indispensable para el metabolismo energético por su papel en la absorción de glucosa, grasas y proteínas. Ayuda en el mantenimiento de la visión y en el de la piel.

 

- Vitamina B3: Se la conoce también como niacina o ácido nicotínico. Además de participar en el metabolismo, tiene importancia por su labor de eliminar tóxicos de naturaleza química del organismo y participa en la elaboración de algunas hormonas, como puede ser el caso de las hormonas sexuales.

El hígado sintetiza cierta cantidad de esta vitamina.

 

- Vitamina B5: Recibe por nombre ácido pantoténico. Al igual que las demás, participa de manera fundamental en el metabolismo energético, siendo uno de los componentes más importantes en las reacciones químicas celulares, por lo que aparecerá en todas ellas y tendrá importancia en todas las funciones del cuerpo.

 

- Vitamina B6: Conocida por piridoxina. Interviene en multitud de procesos distintos, como puede ser la formación de neurotransmisores en el sistema nervioso, en el mantenimiento del sistema inmune, mejora la circulación sanguínea y la absorción de algunos micronutrientes, como el hierro, en el intestino.

 

- Vitamina B8: También llamada biotina. Es un componente importante en el metabolismo de los hidratos de carbono, grasas, proteínas y purinas, que son los elementos básicos del ADN. 

 

- Vitamina B9: Conocida como ácido fólico. Esta vitamina es muy importante para el funcionamiento y desarrollo del sistema nervioso central, compuesto por el encéfalo y la médula espinal y se necesita para la formación de los glóbulos rojos. 

 

- Vitamina B12: También llamada cianocobalamina. Esta vitamina contribuye en el desarrollo del sistema nervioso y es fundamental para que el cuerpo produzca hemoglobina, que es la parte de los glóbulos rojos encargada de transportar el oxígeno.

 

3. Vitamina C: 

Recibe el nombre de ácido ascórbico. Entre sus múltiples funciones se encuentran la de evitar el envejecimiento celular, ya que actúa como antioxidante, ayudando con enfermedades de tipo degenerativo como la esclerosis o de la enfermedad de Alzheimer. 

También puede mejorar algunas enfermedades cardiacas y contribuye a que la absorción en el intestino de otros nutrientes, incluyendo otras vitaminas, pueda llevarse a cabo.

Tiene un papel fundamental en el desarrollo del organismo, sobre todo a nivel del tejido óseo que conforma el esqueleto y del tejido conectivo de las articulaciones y la piel. 

Hasta hace poco ha sido considerada un factor que mejoraba las defensas del cuerpo, pero recientes estudios confirman que su papel no es tan relevante.

 

4. Vitamina D:

La vitamina D recibe también el nombre de colecalciferol. Una de las características de esta vitamina es que la puede producir nuestra piel mediante una reacción química que tiene lugar si se entra en contacto con la luz solar.

Su principal función la realza sobre los huesos, ya que la vitamina D es fundamental para que el intestino absorba el calcio, uno de los principales componentes del tejido óseo. Además, contribuye a regular la cantidad de calcio y de fosfatos que contienen los huesos.

 

5. Vitamina E:

Esta vitamina recibe también el nombre de tocoferol, y es uno de los antioxidantes más importantes.

Cuando tienen lugar los procesos del metabolismo, además de energía estos desprenden unas moléculas llamadas radicales libres, que causan daños a las células. Las sustancias antioxidantes actúan sobre los radicales libres retrasando o impidiendo que lleven a cabo este deterioro celular, por lo que son imprescindibles para que las células puedan realizar sus funciones.

Como todas las células del organismo realizan reacciones metabólicas, los antioxidantes, y en este caso la vitamina E, tendrán una función protectora sobre todo el cuerpo, como por ejemplo sobre la piel, los músculos, los glóbulos rojos o en las producción de colágeno y de tejido conectivo, que es el tejido que sirve como “armazón” para que sobre él se edifiquen los distintos órganos y sistemas.

La vitamina E además puede mejorar la circulación de la sangre, previniendo la formación de coágulos, ayuda con los problemas de corazón y puede tener cierto efecto beneficioso sobre la impotencia y la esterilidad. 

 

6. Vitamina K:

La vitamina K se conoce también como fitomenadiona o vitamina antihemorrágica. Tiene un papel fundamental en la coagulación sanguínea, ya que sin ella la cadena de procesos que conllevan el cierre de las heridas no podría tener lugar. Además de encontrarse en los alimentos, las bacterias que existen en la flora intestinal sintetizan una cierta cantidad de ella.

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